| La carrera política dominicana Por: Jackson Pichardo |
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Rugen los motores de las diferentes campañas políticas de Washington Heights,
en dirección de alcanzar las metas de obtener los distintos puestos de
representación que están en juego para el mes de noviembre.
En estos momentos se vislumbra dos corrientes de pensamiento y acción, de
un lado personas jóvenes como MiosotisMuñoz, Gabriela Rosa y Julissa Gomez tratan de llevar un mensaje de renovación a la comunidad. y del otro lado viejos lobos de la política como Adriano Espaillat y Guillermo Linares,buscan desesperadamente aferrarse a puestos de elección popular, en este casoel senado y la asamblea estatal;
Como telón de fondo tenemos una comunidad apática a las propuestas que les
llegan de los diferentes candidatos y más preocupada por resolver el pesado
fardo de problemas que lleva encima y que realmente muy pocos pueden vislumbrar
una salida a los mismos.
En la otra acera se encuentra Mark Levine, un personaje de descendencia judía
que se perfila como el gran contendor de la contienda, pues su interactuar en la
comunidad y el sector económico que representa, cimentado esto en la apatía de
gran parte de los dominicanos a los cantos de sirena de sus llamados líderes,
hacen de Levine una opción realista de poder, lo cual dejaría a los
dominicanos sin la oportunidad de llevar un representante al senado estatal.
Hay que resaltar que la campaña electoral de cara a las primarias se ha
supeditado al volanteo, propaganda en los canales locales del cable y
presentaciones en paradas y desfiles, de debates entre candidatos ni hablar,
pues quienes se sienten con el poder económico le huyen a estos como el Diablo a la
cruz.
Que plan de gestión tan fantástico tendrá Adriano Espaillat que se niega a
debatir con Miosotis Muñoz de cara a la comunidad sobre el mismo.
Hace más de un año Adriano Espaillat anunció públicamente que apoyaría a una
mujer para el puesto que dejaría Erick Schneiderman en el senado estatal , pero
de la noche a la mañana y olvidando la palabra públicamente empeñada decidió
postularse él, una persona que no ha tenido un papel sobresaliente en la
asamblea estatal, y no conforme con esto pactó con Guillermo Linares un acuerdo
de reparto de posiciones, con el fin de cerrarle el paso a todas aquellas
personas que tuviesen la aspiración a un cargo electivo dentro de la comunidad
dominicana.
Esto quedó graficado a profundidad en el proceso de recolección de firmas de los
diferentes precandidatos, porque personajes allegados a Espaillat solamente
impugnaron las firmas de los precandidatos de origen dominicano ante la junta
electoral, logrando sacar de circulación a Franchesca Castellanos y Rafael
Figuereo dos destacados miembros de la comunidad
¿Por qué no se impugnaron las firmas de los candidatos blancos y judíos? porque
la estrategia de Adriano y Linares es que ellos sean los únicos dominicanos en la
contienda, para que así la gente se vea obligada por sentimientos de comunidad
a votar por ellos, pero se le podría pelar el billete.
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