| Estrategia de drogas del 2010 de Obama se enfoca a combatir el consumo |
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La Estrategia Nacional de Control de Drogas para 2010, del Presidente Obama, constituye un planteamiento integral dirigido a reducir el consumo de drogas y sus consecuencias. Esta Estrategia, que propone un equilibrio entre la prevención, el tratamiento y la aplicación de la ley, busca la reducción del 15% en el consumo de drogas entre la juventud en un plazo de cinco
años, y disminuciones parecidas en el consumo crónico de drogas y en sus consecuencias, por ejemplo, las muertes causadas por las drogas o por accidentes de tránsito debidos a las mismas.
A continuación presentamos brevemente los aspectos sobresalientes de esta Estrategia, que aprovecha el esfuerzo cooperativo de los organismos locales, estatales, tribales y federales, de las organizaciones comunitarias y de otros grupos no gubernamentales.
Fortalecer los Esfuerzos por Evitar el Consumo de Drogas en las Comunidades
La prevención del consumo de drogas antes de que el sujeto inicie el consumo es una manera económica y de sentido común para velar por la seguridad y salud de las comunidades. Las investigaciones que se han efectuado sobre el desarrollo del cerebro adolescente demuestran la importancia de enfocar la prevención hacia los jóvenes; se sabe que es muy probable que los que han llegado a los 21 años de edad sin haber adquirido adicciones, no las van a adquirir después. Por lo tanto, la Estrategia de la administración del Presidente Obama se centra en:
• Elaborar un sistema nacional de prevención orientado a las comunidades y dirigido
principalmente a los jóvenes.
• Colaborar con los Estados para ayudar a las comunidades en la aplicación de las
iniciativas de prevención basadas en estudios y pruebas.
• Proporcionar información acertada sobre los peligros del consumo de drogas a los
jóvenes, sus padres y otros adultos interesados, a través de los medios de comunicación
de la Campaña nacional informativa contra el consumo de drogas por los jóvenes
(National Youth Anti‐Drug Media Campaign) dirigido al empleo, las escuelas, las
congregaciones religiosas y las asociaciones cívicas.
• Respaldar la formación de relaciones entre los mentores y los jóvenes, especialmente
aquellos en peligro de iniciar el consumo de drogas.
• Aumentar las investigaciones sobre las medicinas que los jóvenes consumen
indebidamente, como inhalantes, analgésicos, “fármacos para estudiar” (ejemplo,
Ritalin) y esteroides.
• Fomentar la colaboración entre los organismos públicos de seguridad y salud, para
prevenir el consumo de drogas.
• Reprimir la conducción de vehículos bajo la influencia de las drogas, alentando a los
Estados a establecer y hacer cumplir leyes que penalicen la presencia de cualquier droga
ilícita mientras se maneja, y lanzando una campaña nacional para instruir al público
sobre la grave amenaza para la salud y seguridad pública que esa práctica representa.
Buscar las Oportunidades para Intervenir Oportunamente Durante la Asistencia Médica
Los estudios demuestran que la mayoría de los gastos por asistencia médica relacionada con el consumo indebido de sustancias se dirigen a las consecuencias evitables y catastróficas de la adicción y no a su tratamiento. El sistema de salud puede evitar este enorme costo humano y económico si los profesionales de la salud siempre buscaran los síntomas incipientes del abuso de drogas e intervinieran antes de que las consecuencias alcanzaran niveles gravísimos. Por lo tanto, la Estrategia de la administración del Presidente Obama se concentra en:
Aumentar la capacidad de identificar los usuarios de drogas, para que los medios de
asistencia médica puedan intervenir lo antes posible.
Aumentar los conocimientos de los profesionales en las facultades de medicina y en los
programas de educación de posgrado acerca de la identificación de usuarios de drogas y
programas de intervenciones breves.
Reprimir el uso indebido de medicamentos de prescripción médica mediante el
aumento de la vigilancia de estas ventas, alentar a las comunidades a devolver los
sobrantes de dichos medicamentos, informar al público de los riesgos del uso indebido
de estos medicamentos y de su ingestión excesiva, recomendar métodos para disponer
apropiadamente de los sobrantes de los hogares, y colaborar con los médicos para
establecer normas por consenso para recetar los medicamentos de analgésicos
opiáceos.
Extender a los profesionales de la salud los reembolsos por concepto de identificación
de usuarios y las intervenciones breves.
Integrar el Tratamiento de las Dolencias a Consecuencia del Consumo
Indebido de Sustancias a la Asistencia Médica en General y Extender la Ayuda para la Recuperación
En el caso de millones de estadounidenses, el consumo indebido de sustancias llega a una etapa tal que las intervenciones breves son insuficientes para la recuperación. En estas situaciones el tratamiento de la adicción es esencial, a veces incluso para salvar la vida, pero sólo cuando el tratamiento es fácil de conseguir y de alta calidad. Por lo tanto, posibilitar la recuperación es
clave para el control eficaz de la droga y la Estrategia de la administración del Presidente Obama se concentra en:
• Aumentar el tratamiento de la adicción en los centros de salud comunitarios y en el
Servicio de Salud para la Población Indígena (Indian Health Service).
• Prestar apoyo al descubrimiento de nuevos medicamentos para tratar las adicciones y
aplicar protocolos para el tratamiento asistido por fármacos.
• Mejorar la calidad de los tratamientos del uso indebido de sustancias y ampliar las
pruebas que los justifican, incluido el tratamiento en el ambiente familiar.
• Fomentar la expansión de los programas de ayuda a la recuperación en la comunidad,
por ejemplo, escuelas de recuperación, programas dirigidos por ex adictos, grupos de
apoyo mutuo y centros de ayuda a la recuperación.
Romper el Ciclo del Consumo de Drogas, el Crimen, la Delincuencia
Habitual y el Encarcelamiento
El consumo de drogas suele ir acompañado de un comportamiento delictivo que trastorna a la
familia, el vecindario y la comunidad entera de manera fundamental y duradera. Por lo tanto, la
justicia penal desempeña una función importante en reducir el consumo de drogas y sus
consecuencias; en este sentido, la Estrategia de la administración del Presidente Obama se
concentra en:
• Respaldar las labores de los servicios del orden público para reducir la disponibilidad de
las drogas y por informar al público acerca de los peligros y las consecuencias jurídicas
del tráfico y uso indebido de drogas.
• Promover las alianzas y la colaboración entre los servicios del orden público y las
organizaciones comunitarias para aumentar la cooperación y el entendimiento mutuo y
para aminorar los mercados abiertos de drogas y las actividades de las pandillas.
• Promover y facilitar los sustitutos del encarcelamiento, por ejemplo, los tribunales para
casos de drogas o para la resolución de conflictos.
• Reducir el consumo de drogas de quienes están bajo la vigilancia de las autoridades por
medio de pruebas de consumo; de comprobarse el consumo, se impondrían sin demora
sanciones ineludibles pero no demasiado severas, por medio de los sistemas de libertad
condicional y libertad bajo palabra.
• Obligar a los delincuentes crónicos drogadictos a que se sometan a tratamiento y a
vigilancia de las autoridades; estos delincuentes representan una carga
desproporcionada en relación a su número para los sistemas de asistencia médica y
justicia penal.
• Ayudar a la reintegración social después del encarcelamiento mediante ayuda en
encontrar empleo, tener acceso a viviendas donde no hay consumo de drogas y
preparar programas para la reintegración social de adultos.
• Elaborar y divulgar modelos más eficaces para tratar el consumo indebido de sustancias
entre los jóvenes que se encuentren bajo el control del sistema de justicia juvenil.
Interrumpir el Tráfico y la Producción Interna de Drogas
Narcotraficantes introducen grandes cantidades de productos ilícitos en los Estados Unidos y los distribuyen por todo el país. Estos mismos grupos, a veces con la colaboración de pandillas callejeras y carcelarias, emplean a redes de criminales para devolver los beneficios ilícitos del comercio de estupefacientes (junto con arsenales de armamentos) a través de nuestras fronteras. Este comercio tiene enormes consecuencias negativas sobre la seguridad, salud y protección de nuestros ciudadanos. Los recursos de los Estados Unidos deben organizarse de tal manera que disuelvan las bandas dedicadas a este tráfico, para lo cual la Estrategia de la administración del Presidente Obama se concentra en:
• Elevar al máximo la ayuda federal a las fuerzas públicas específicamente encargadas de
enfrentar al tráfico de drogas.
• Asistir a las autoridades de las tribus indígenas a combatir el tráfico en sus territorios.
• Aplicar la Estrategia contra los Estupefacientes en la Frontera Sudoccidental (Southwest
Border Counternarcotics Strategy), la cual representa el plan de la Administración para
la frontera, y bajo cual las dependencias del Gobierno están obligadas a adoptar ciertas
medidas para contrarrestar la grave amenaza fronteriza de la droga.
• Interrumpir el flujo de dinero y armas hacia el sur.
• Trastornar las operaciones de contrainteligencia de las redes de tráfico de drogas, a fin
de mejorar la interdicción del tráfico y la seguridad del personal de los Estados Unidos.
• Reprimir la producción nacional de metanfetamina y reducir la cantidad de
pseudoefedrina que se desvía del comercio minorista y se emplea en los laboratorios
clandestinos, grandes y pequeños, para producir metanfetamina.
• Eliminar los laboratorios de cultivo bajo techo de marihuana de alta potencia y el cultivo
de marihuana en terrenos públicos.
• Reprimir la distribución delictiva y sin fines médicos de fármacos de venta por
prescripción médica.
Fortalecer las Alianzas Internacionales
Los Estados Unidos representa uno de los mercados mundiales más lucrativos de drogas ilícitas.
Nos beneficiaría colaborar con países aliados para reducir el comercio mundial de drogas, porque esto mejoraría la salud y protección de nuestros ciudadanos. Los Estados Unidos comparte con las naciones de producción y tránsito la responsabilidad de la existencia de estas empresas delictivas peligrosas, desestabilizadoras y violentas. Compartir la responsabilidad de originar una situación indeseable significa compartir la responsabilidad de solucionarla. Por lo tanto, la Estrategia de la administración de Obama se concentra en lo siguiente:
• Efectuar operaciones del orden público contra la droga conjuntamente con nuestros
aliados del exterior, con el fin de causar interrupciones importantes en el flujo de
drogas, dinero y productos químicos.
• Intensificar la lucha internacional contra la droga, especialmente en las Américas, por
medio de la capacitación y asistencia técnica para ayudar a países aliados a reforzar sus
instituciones judiciales, cívicas y sanitarias.
• Promover otras formas de ganarse la vida para los cultivadores de coca y opio, con el fin
de reducir la producción de drogas.
• Entender más a fondo los puntos vulnerables de las bandas de traficantes de
estupefacientes, combinando los conocimientos de nuestros organismos de inteligencia
y aplicación de la ley.
• Proceder contra el financiamiento ilícito de los narcotraficantes, consiguiendo la
colaboración de la comunidad internacional en las grandes iniciativas contra el lavado
de dinero.
• Ampliar el apoyo que se da a las iniciativas internacionales de prevención y tratamiento,
en colaboración con las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos.
• Aumentar el tratamiento de la drogadicción con asistencia de fármacos, por medio del
Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA, el mayor intento de la historia
de tratar una enfermedad específica.
Mejorar los Sistemas de Información con Fines de Análisis, de
Evaluación y de Gestión a Nivel Local
La ciencia debe contribuir a la formación de la política y a evaluar rigurosamente sus efectos. Esto sólo será posible si se dispone de información casi en tiempo real de las tendencias en el consumo de drogas, los trastornos consiguientes y otros índices clave de la salud y seguridad pública. Para lograr una mayor información para la gestión, la Estrategia de la administración del Presidente Obama se concentra en lo siguiente:
• Mejorar los sistemas actuales de información, para conocer con más precisión el
número de consumidores de drogas, los delitos relacionados con las drogas, las entradas
en las salas de urgencia de los hospitales debidos a las drogas y otros índices claves de la
salud y seguridad pública.
• Evaluar la disponibilidad, el precio y la pureza de las drogas ilícitas de venta callejera,
• para que se sepa en qué momento surgen nuestros programas un efecto cuantificable
en los mercados de la droga.
• Preparar y aplicar unos sistemas de datos, basados en cada comunidad, enfocados en el
consumo de drogas y otros indicadores de trastornos relacionados con las drogas.
La Estrategia Nacional de Control de Drogas de la administración del Presidente Obama depende de un planteamiento integral, informado por la experiencia y las pruebas, dirigido a reducir el consumo de estupefacientes y sus consecuencias en los Estados Unidos. Esta Estrategia representa la colaboración de decenas de departamentos, agencias, legisladores y del pueblo Estadounidense en general; su puesta en práctica es una obligación compartida, guiada por la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas y sus organismos socios.
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