Ahora que se abre la posibilidad de renovar un escaño al senado estatal, he optado por postularme como precandidata a esa posición por el distrito 31, basada en mi dilatada experiencia de trabajo en algunas ramas, tanto del gobierno federal, como local.
Llegar a sustentar esta posición no se debe al fruto de algún capricho de tipo personal, ni al afán de tener poder en mis manos, para el disfrute exclusivo de un grupito de gentes que aspiren a vivir a costillas de la comunidad, pues la gente está cansada de más de lo mismo y lo que pide a gritos es un liderazgo que resuelva, pues el distrito 31 está plagado de problemas como son vivienda con renta cara, falta de igualdad en educación, acceso a servicios de atención para envejecientes, violencia domestica, estaciones de trenes en malísimas condiciones, etc.
Ante tan grandes problemas y una crisis profunda, necesitamos tener en puestos de liderazgo gente que, además de tener experiencia de trabajo, sienta pasión y amor por la comunidad que represente, que como yo, haya vivido en carne propia los problemas cotidianos que viven miles de familias, sobre todo de madres solteras que tienen que inventar cada día una fórmula honrada para traer el pan a la casa.
Necesitamos una persona que sea capaz de tender puentes de comunicación con todos los sectores que convergen en el senado, para poder pasar propuestas que traigan más fondos para nuestras escuelas, para que muchas de ellas estén en mejores condiciones de dar una educación de calidad a nuestros niños, pues en ellos está el futuro de nuestra comunidad.
Estamos viviendo tiempos difíciles y para esto necesitamos de un liderazgo serio e incluyente, la comunidad del distrito 31 no puede darse el lujo de dar un salto al vacío en éstas circunstancias, colocando en esta posición a incumbentes que vayan allí a desarrollar solamente una agenda estrictamente personal, mientras a muchos de sus constituyentes se les caen literalmente encima debido a sus malas condiciones, sus apartamentos y estaciones de trenes.
Realmente hace falta un cambio de actitud de nuestro liderazgo local, pues muchos de nuestros líderes han estado en posiciones de poder por muchos años, y aunque en algunos ha primado la buena fe, en sus ejecutorias, los problemas de la comunidad siguen ahí, van en crecimiento y la comunidad se nos va desmembrando.
Por lo tanto es tiempo de buscar soluciones, no culpables, una nueva perspectiva la cual humildemente pongo a disposición de la comunidad: mi larga experiencia y todo mi empeño para que en el distrito 31 las cosas empiecen a cambiar para beneficio de todos, así que deseo contar con tu voto en las primarias demócratas de septiembre.
P.O. Box 156, New York, NY 10031, Tel. 347-804-9776
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