
QUEENS, NY.- (Diario Horizonte) Los empresarios dominicanos Martina Durán de 57 y su hijo Roger Arias de 35, propietarios de cabaret de “strip-tease” localizado en el 143-08 94th Ave, Jamaica, Queens, fueron arrestados acusados de encabezar fraude inmobiliario millonario y lavado de dinero, junto a otros imputados. Martina Duran de 57 y su hijo Roger Arias de 35. El dominicano Ramón Gastón está siendo buscado por la Policía.
Martina Durán alias Gladys Arroyo, de 57 años, con domicilio en el 138-34 Coolidge Avenue en Briarwood, Queens, lo que sospechan se hacia pasar como boricua; su hijo Roger Arias, 36, del 851 Wycoff Avenue, Ridgewood, Queens; Aldo Bussi, 41, del 36 Surrey Road, Levittown, Long Island; Percy Randall, 54, con domicilio en el 176 Hazelwood Drive en Westbury, Long Island; Ramón Gastón, 29, de dirección desconocida se encuentra fugitivo.
En el acta acusatoria con 327 cargos depositada por la Procuraduría de Queens, se les imputó a los cinco de alegado fraude por un monto de $2 millones de dólares a través de robo de identidad usadas para vender propiedades en Queens.
Robert Arias y su madre la actual propietaria del cabaret de “strip-tease”, supuestamente orquestaron tres transacciones inmobiliarias fraudulentas, quedándose con la mayoría de las ganancias procedentes del alegado fraude, considerado la principal causa que desplomara la economía de los Estados Unidos, según afirmara el procurador Brown.
De acuerdo a Brown, el grupo puso en una ocasión a la venta dos propiedades, a pesar de que uno de los supuestos vendedores estaba ya muerto, a una tercera persona, ‘el comprador”, para empaquetarse $250,000 dólares. Esto no va a tolerarse, estos tipos de crímenes financieros tendrán consecuencias rígidas, dijo Brown.
Los imputados fueron imputados de cargos por ante el juez de la Corte Suprema de Queens, James P. Griffin, por cargos de gran robo en segundo grado, robo de identidad en primer grado, falsificación en segundo grado, posesión de documentos falsificados en segundo grado, récords falsificados en primer grado, y de facilitar el crimen cargo en cuarto grado.
Si son encontrados culpables, enfrentan hasta 15 años de cárcel, dijo Brown. Iniciaron las investigaciones luego que detectaron que uno de los propietarios del cabaret localizado en el 120-18 132nd Street en el South Ozone Park, usaba esta dirección como la residencia oficial tanto del supuesto propietario del inmueble y vendedor, como también del supuesto comprador.
El robo de la identidad de una persona que fuera utilizada fraudulentamente como el supuesto comprador, y que para desgracia de los imputados no estaba muerto, se percató que había un préstamo a su nombre que no había solicitado, por lo que se apersonó a la oficina de la Procuraduría para denunciar habido sido victima de robo de identidad.
Las investigaciones revelaron que la propiedad fue vendida oficialmente el 13 de Julio del 2006 en la oficina de un abogado en Westbury y que la venta concluyoo en el estacionamiento de un restaurante en Deer Park, Long Island.
Tres individuos llegaron al lugar con identidades falsas pretendiendo ser los verdaderos propietarios del inmueble, pero de acuerdo a las investigaciones el legitimo dueño había muerto tres meses antes , y el comprador. La propiedad fue vendida por $500,000 dólares, del cual se estipuló en el contrato de compra y venta que, $340,948 se le debía a los propietarios.
El balance real de la hipoteca de esa propiedad era mucho menor que la indicada en la operación de compra y venta, dijo la Procuraduría. Y según citó el procurador Brown, Martina Duran se embolsilló $250,000 dólares de este fraude inmobiliario, quien supuestamente organizó todo el esquema fraudulento y quien también estuvo presente en el operativo de cierre de la venta de la propiedad junto a dos conspiradores.
Las investigaciones revelaron que una madre y su hija habían firmado un contrato para la compra y venta de esa propiedad a través del agente inmobiliario Roger Arias. Y que la mujer proveyó a Arias con informaciones personales, pero que decidieron regresar a la República Dominicana sin que se resolviera la compra de este inmueble.
Sin embargo, en el cierre de la hipoteca firmado el 15 de Diciembre del 2006, el propietario de la vivienda localizada en el 56-10 Waldron Street, alegadamente vendió su casa por $701,000 a una mujer en edad madura de la República Dominicana.
Las autoridades antifraude inmobiliarios determinaron que Roger Arias robo la identidad de esta señora para utilizar fraudulentamente en la compra de la propiedad localizada en Coronal, y donde supuestamente Durán y los conspiradores recibieron $50,000 dólares en comisión por la venta.
Finalmente, de acuerdo a la acusación de la Fiscalía, una tercera propiedad localizada en el 116-36 139th Street in Jamaica , Queens, fue comprada “supuestamente con la asesoria de Duran” utilizando un impostor como comprador, utilizando la identidad robada de una mujer entrada en edad pero que residía esta vez en Puerto Rico y que nunca había ingresado a los Estados Unidos.
El cierre de la compra y venta de la propiedad se realizó en Abril 20 del 2007, en el cual el verdadero propietario la vendió por $550,000 dólares. La Fiscalía reveló que Duran y sus socios o conspiradores recibieron $50,000 dólares por comisión por mediar en el contrato de compra y venta.
En este cabaret, Sean Bell, un joven negro de 23 años que iba a contraer matrimonio y celebraba su despedida de soltero en Noviembre del 2006 en Kalua Club, fue acribillado por agentes de la Policía a la salida del Club. Dos de sus amigos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad. Los jóvenes, que iban desarmados, recibieron una descarga de 50 tiros.
En ese entonces la Policia dijo que el club estaba siendo investigado desde hacía semanas, por alegados delitos de prostitución, tráfico de armas y de drogas.
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