Santo Domingo, RD.- Las compañías que suplen de energía eléctrica, tanto a hogares como a negocios, están haciéndoles la vida imposible a todos aquellos que por necesidad obligatoria solicitan la instalación de un contador.
El cliente puede solicitar el servicio en una oficina comercial o vía telefónica(única facilidad con que cuentan) luego, el mismo debe esperar a que un inspector visite el lugar de instalación para verificar los datos aportados por el solicitante: dirección, si es comercial o vivienda, si tiene o no contador, etc. Terminado el proceso de verificación, el cliente aguarda a que lo llamen para ir a pagar el monto que la empresa estipuló que le corresponde, y a que la instalación se haga. Lo malo de todo esto es el tiempo que la empresa se toma para instalar, pudiendo ser de días, semanas y hasta meses. Los casos se cuentan por montones.
Si usted ha solicitado para una vivienda que acaba de alquilar, puede ser que tenga que pagar hasta un mes completo de alquiler sin haberla ocupado, por la falta del contador. Si es para un negocio, tendrá que acudir día tras día a la empresa a rogar que lo atiendan. Y, sin importar la urgencia que usted manifieste tener por el servicio, ellos le instalarán cuando les dé la gana. Ay!, pero que no se le ocurra a usted “pegarse” y conectar la energía para su casa o negocio (sin importar que ya, incluso, haya pagado el depósito requerido para la instalación) porque vendrá una brigada y lo desconectará y al irse le dejarán caer la amenaza de “si se vuelve a pegar, lo metemos preso”.
Las empresas suplidoras de energía, son muy exigentes para cobrarle a usted, y si se atrasa un día en el pago, le suspenden el servicio al día siguiente y le cobran mora y reconexión. Usted tiene la obligación de pagar y ellos el derecho de darle la cantidad de horas de energía que decidan.
Las llamadas brigadas antifraudes, vienen a las viviendas y negocios investidos de toda la arrogancia, prepotencia y altanería que se pueda exhibir, dizque para ver si usted tiene alguna conexión fraudulenta o se está robando la luz, porque su lema es “sólo nosotros podemos robárnosla” y de hecho, se la roban.
Celso Marranzini, quien prometiera una mejoría sustancial en el servicio, es tan cínico que cuando le inquieren sobre la causa de los apagones, él responde; de qué apagones me hablan? Suponemos que como en su casa y empresa siempre hay energía, no se da por enterado de que no todos están como él. Todo va de mal en peor.
Aunque el señor Marranzini ha demostrado ser incapaz de llevar a cabo el trabajo que se le asignó, y por el cual cobra un jugoso salario y múltiples beneficios (y que no venga a decir que no lo necesita porque hasta donde sabemos nunca ha donado su sueldo a ninguna entidad benéfica) por lo menos, puede disponer de alguna medida para facilitar a los nuevos usuarios del servicio la activación del mismo, porque con una medida suya, se resolvió el problema de que los operadores no atendían las llamadas de los clientes y cuando lo hacían una vez, la segunda les era bloqueada. Ahora, debe hacer lo mismo.
La población espera.
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