Por Cristina Wynns
cwynns2000@yahoo.com
Se acerca la campaña electoral y hay que observar muy de cerca el lenguaje que utilizan los diferentes candidatos y los mensajes que transmiten a la población. Es necesario que ese mensaje sea de paz, respeto al prójimo, desarrollo del país etc., esto dará una pista para elegir y decidir. Ahora, si el mensaje es el de promover un clima de caos y desorden, entonces hay que reflexionar profundamente a la hora de escoger.
La nueva era demanda cambios profundos, pero para lograr estas transformaciones se necesita un clima de entendimiento, armonía, unidad y amor por el prójimo. Diseñar una campaña electoral con los mismos argumentos y estrategias del pasado es perder el tiempo. Esos chismes de que tú dijiste o no dijiste, de que tú hiciste o no hiciste, no resuelve nada. El futuro es ahora, no se puede esperar. Nadie pudo predecir el terremoto de Haití, la llegada sorpresiva de Baby Doc, ni mucho menos el estallido social en Egipto.
Hay que utilizar las energías en la solución de los problemas del ahora, del presente.
Esta campaña electoral es una magnífica oportunidad para contribuir a lograrlo.
Esos grandes recursos económicos que se asignan a los partidos políticos se pueden emplear para generar una verdadera revolución social que conlleve a aliviar y mejorar el nivel de vida de nuestra gente y no emplearlos en papeles, flyers, grandes vallas, spot de tv etc. Eso es dinero perdido.
Con los medios de comunicación virtuales (correos electrónicos, You Tube, Blogs, Periódicos digitales), se puede hacer una campaña al mínimo costo, casi gratis.
Basta de huelgas y protestas que no resuelven nada, solo contribuyen a generar pérdidas al país y pérdidas de vidas inocentes. Se pierde tiempo, dinero y energía y no se logran los objetivos.
Hoy ya nadie se acuerda del 4% para la educación. Hay que despertar ya, hay que crecer.
Hay que aportar más y exigir menos. Se puede aportar los conocimientos adquiridos, experiencias, talentos y contribuir a que la vida de nuestros hermanos sea más llevadera. A diario se escucha a la gente quejándose de la vida que viven, pero no hacen nada por contribuir a cambiarla. Solo exigen, protestan y se sientan a esperar la solución. Así no se desarrolla un país. Hay que ser creativos en esta crisis que se vive.
Para lograr nuestro desarrollo debemos de despertar la conciencia espiritual y los diferentes partidos pueden hacer la diferencia concientizando a su militancia. La responsabilidad es de todos, gobierno y sociedad.
No se debe de esperar a que el gobierno lo resuelva todo, “pasarán más de mil años y muchos más” como dice la canción. El presidente John f. Kennedy dijo “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país”.
La solución somos todos. Despierte su conciencia y ayude a su barrio ahora. Ayudando a los demás se ayuda usted mismo. No todo es dinero en la vida. No pregunte cuanto se va a ganar o cuanto le van a pagar.
La clave electoral para los partidos políticos debe de ser despertar esa conciencia espiritual y clasificar a su militancia de acuerdo a su oficio o profesión y comprometerlos a aportar sus servicios por lo menos un día gratis a la semana en el sector donde residen de manera de contribuir a ayudar a su comunidad a resolver sus necesidades básicas.
Por ejemplo: los médicos pueden aportar un día de consulta y análisis gratis en su vecindario, igual para los dentistas, oculistas etc. Los maestros ayudar a los niños con las tareas, el albañil reparar la casa del vecino que se le está cayendo, el abogado dar asesoramiento legal, el contador asesorar a los comerciantes a disminuir los gastos innecesarios, los empresarios ayudar a sus empleados a pagar la cuota del colegio de sus hijos, o con la transportación, el militar apoyar con la seguridad de su sector etc. Hay cientos de ejemplos.
Hacer esto es contribuir desde ya a combatir la delincuencia, narcotráfico, inseguridad, enfermedades, etc.
Se generaría lo mejor para todos y la mayor suma de felicidad y tranquilidad al pueblo dominicano.
La clave electoral es despertar la conciencia espiritual y hacer una verdadera revolución social.
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