Nueva York, 9 dic (EFE).- El liquidador de los activos de Bernard Madoff ha intensificado la presentación de demandas en las últimas horas y se ha dirigido contra varias bancos internacionales, entre ellos el español BBVA, al que reclama 45 millones de dólares.
En los últimos días, el abogado Irving Picard -según informa él mismo en su página web- está apurando el plazo de dos años que tenía para hacer este tipo de reclamaciones, en vísperas de que el sábado se cumpla el segundo aniversario de la detención del financiero estadounidense, que cumple una condena de 150 años de prisión.
Así, en los últimos días Picard ha presentado cientos de demandas contra todo tipo de entidades y particulares relacionados con Madoff, por cantidades que juntas, y sumadas a reclamaciones previas, podrían rondar los 35.000 millones de dólares.
Su objetivo es reunir la mayor cantidad de fondos posibles entre quienes participaron del fraude -activamente o por falta de reacción ante sospechas o señales de alarma- para indemnizar con esas cantidades a las víctimas de la mayor estafa financiera jamás descubierta.
Además de contra el banco español, al que se reclaman 45 millones de dólares "en conexión con notas estructuradas emitidas por el BBVA que utilizaron como activo subyacente fondos de Madoff", Picard registró el miércoles demandas contra Citibank (del que busca 425 millones), Natixis (400), Fortis (230), ABN AMRO Bank (270), Nomura (35) y Merrill Lynch (16).
El abogado también ha demandado en las últimas horas a los responsables de la empresa de Madoff en Londres, a los que reclama 80 millones de dólares. Entre ellos se encuentran el propio hermano del financiero y sus dos hijos.
Entre los demandados en estos días se encuentra incluso la familia Wilpon, propietaria de los New York Mets, que invirtió cientos de millones de dólares en el negocio de Madoff, aunque la cantidad que se le reclama no ha sido difundida, ya que ambas partes negocian un acuerdo extrajudicial.
Cuando hace dos años se descubrió la estafa de Madoff y se detuvo al financiero, se publicó que los Wilpon habían perdido cientos de millones de dólares en el fraude, pero con el tiempo se conoció que existía una cuenta a nombre de Mets Limited Partnership, que había invertido unos 522 millones de dólares, pero luego había recuperado unos 570 millones.
Sin embargo, las demandas más elevadas hasta el momento se han presentado contra HSBC (al que se reclama 9.000 millones de dólares), JPMorgan (6.400) y Blue Star Investors (20.000), entre muchas otras entidades.
También se le reclaman pagos a los gestores y proveedores de servicios que colaboraron con HSBC en la difusión del negocio de Madoff, entre ellos la banquera Sonja Kohn, las entidades Genevalor, Bank Medici y Unicredit, el financiero Mario Benbassat y sus hijos Albert y Stephane.
A esas iniciativas se suma el acuerdo alcanzado esta semana también con Carl Shapiro, antiguo amigo y mentor de Madoff, y varios inversores asociados, que aceptaron entregar 625 millones de dólares para compensar a las víctimas de la gigantesca estafa.
Si la Justicia estadounidense aprueba ese pacto, la cantidad reunida ya por el fideicomiso rondaría los 2.600 millones de dólares, muy lejos aún de las cantidades que llegó a manejar la compañía con la que Madoff perpetró y mantuvo durante dos décadas el famoso fraude.
Según las autoridades, Shapiro, de 97 años, llegó a obtener más de mil millones de dólares en beneficios a través del esquema Ponzi (fraudulenta estructura piramidal de captación de fondos) orquestado por el financiero neoyorquino, al que ayudó a iniciarse en el mundo financiero de Wall Street.
Según el mismo Madoff reconoció al declararse culpable, el gigantesco fraude ascendería a unos 50.000 millones de dólares, aunque posteriormente las autoridades elevaron esa cifra hasta 65.000 millones, entre lo que realmente se invirtió y los intereses prometidos que muchos inversores jamás recibieron.
Picard considera que todas las entidades y particulares demandados sabían o tendrían que haber sospechado del carácter fraudulento del negocio de Madoff, que lograba rentabilidades extrañamente elevadas y de una manera demasiado sostenida en el tiempo.
|