Quantcast
Mayo 17, 2012, videos Videos Photos Photos rss RSS
Inicio Anúnciese Contáctenos Opiniones Suscripción Clima Miembro de HDN
Links de Interes:    Acerca de Nosotros  |   HDN TV   |   Consejos para el Consumidor   |  
Rep. Dominicana
EE.UU
América Latina
Opiniones
Noticias
LA RESPUESTA - VINCHO CASTILLO
Actividades Sociales
News In English
Entretenimiento
Educación
Turismo
DERECHO Y SOCIEDAD VIRTUAL - Lic. Ramon Martinez
PERIODISMO
FABULAS
Deportes
POLITICA DOMINICANA
LA RESPUESTA - VINCHO CASTILLO
Turismo
DERECHO Y SOCIEDAD VIRTUAL - Lic. Ramon Martinez
POLITICA DOMINICANA
Username:
Password.
¿Olvidó su contraseña?
Registrarse
Clasificados
Más
 
Normas a respetar
Bookmark and Share   
Roberto Lebrón



Ser honesto en el ejercicio del periodismo, oficio que yo asumí hace muchos 25 años como medio de sustento, tiene muchas aristas. Algunos creen que el periodista es honesto solo cuando no figura en las nóminas públicas o privadas, pero hay otras formas de actuaciones que quebrantan los elementos básicos anotados en el código deontológico.



Esto viene a cuento por la forma de actuar de muchos comunicadores, a los que personalmente me resisto a tildar de periodistas, sobre todo personajes de nombres muy sonoros de la televisión local, quienes se sienten con derecho y poder, para decirlo de alguna manera, para desconsiderar a los entrevistados, arrinconarlos y defecarse en ellos.



Hace poco, por ejemplo, presencie por televisión a una afamada dueña de un programa de televisión entrevistar a un joven que enfrenta presuntos cargos de estafa y alegado abuso de confianza, al que la anfitriona acorraló de tal forma que el pobre imputado -¡no me importa que se culpable o no!- que sabía qué hacer.



Lo último que le dijo, si mal no recuerdo, fue que “usted se robó ese dinero, usted defraudó a los padres de esos muchachos, eso no le da vergüenza”, de modo que la fama de esta señora el detenido no sabía qué hacer. Y vaya usted a ver lo que pasó de ahí en adelante, toda vez que este hombre no sabía que hacer.



Hago la anterior anotación para referirme a un caso muy particular, el que acabo de observar hace poco en un joven reportero que acudió a mi oficina para consultarme sobre un tema de interés para su medio, uno de los tantos e interesados portales que abundan en estos tiempos. Me hizo reaccionar de tal forma que preferí no hablar con él.



Resulta que el joven reportero, dicho sea de paso licenciado en Comunicación Social, como precisamente se me presentó, cometió el agravio de abordarme con su aparato grabador en record, es decir registrando todo lo que comenzamos a conversar. Me di cuenta, como es lógico, porque soy reportero, reitero de un cuatro de siglo interrumpido.



Asumo ese gesto como una actitud deshonesta, hágalo un periodista joven o un periodista experimentado, de modo que actuar de ese modo significa violentar las normas más elementales del ejercicio. No se es buen profesional cuando usted asesta “palos periodísticos”, si se puede llamar así alas informaciones obtenidas retorciendo los principios que de hecho hay que observar para que nuestra reputación crezca.



Lo primero que el reportero deber anotar, sobre todo si es joven, la observación de su correcto actuación frente a quien él supone es el protagonista de un hecho, nunca manipularlo, colocarlo en la pared, procurar sacarle las cosas daga en mano, mucho más si su interlocutor sabe lo que tiene entre manos y si actúa de cara al sor, nunca en componenda con sectores oscuros.



Muchas veces se desconoce que para ejercer este oficio hay que actuar con apego a la verdad, estar siempre preso y abierto a la investigación de un hecho, perseguir la objetividad sin importar el esfuerzo, confrontar las fuentes, no confundir las informaciones con las opiniones, saber que una persona siempre es inocente si un tribunal no ha decidido lo contrario y, sobre todo, saber hacer las correcciones si hay una pifia.



Lo que quiero decir, con todo esto, es que debemos ajustarnos a una principios básicos para el ejercicio que seguramente servirán de plataforma para tener éxito. Esas normas son obligatorias, al menos para algunos de trayectoria más dilatada, por ejemplo el doctor Rafael Molina Morillo, con quien he tenido el privilegio de trabajar en los últimos ocho años, después del cierre -sigo creyendo que provisional- del vespertino Ultima Hora.



A mis estudiantes de la Escuela de Periodismo de la O & M, sobre todo a los de Técnica de la Entrevista, les digo frecuentemente que deben observar las normas establecidas en los principios deontológicos, los que están aparejados a elementos también reguladores en términos legales y morales. Esto es un asunto de conciencia, dicen algunos, y me inclino por esta tipificación cuando de un correcto ejercicio se trata.



papitolebron@yahoo.es


Regresar
 
Canales
Rep. Dominicana
EE.UU
América Latina
Opiniones
Noticias
LA RESPUESTA - VINCHO CASTILLO
Actividades Sociales
News In English
Entretenimiento
Educación
Turismo
DERECHO Y SOCIEDAD VIRTUAL - Lic. Ramon Martinez
PERIODISMO
FABULAS
Deportes
POLITICA DOMINICANA

Anúnciese
HDN Internet
This Publication - Internet
This Publication - Print Version

Contáctenos
HDN
Diario Horizonte
Directorio Editorial

Opiniones
Columnistas
Editoriales
Cartas de Lectores
Escríbenos

Suscripción

Clima

Miembro de HDN

About Us

Subscription

Contact Us

Archivo de Noticias

Terms & Conditions

Copyright

Copyright 2012, Diario Horizonte. This site is powered by Hispanic Digital Network(TM)
Logo Logo