REPUBLICA DOMINICANA (Enero 06, 2012) Desde el mismo momento que este animal con el ombligo por delante ocupó la tierra, se produjo lo que hoy conocemos como “la lucha por el poder”. Poder, no sólo político o militar, si no, económico, social y territorial.
Quienes acumulan fortunas, se ven intrigados por alcanzar el poder político, y con esto, el militar, pues aunque la condición social no la determina la cantidad de millones de dólares acumulados, pero eso lo convierte en un ente de referencia, aunque su dinero haya venido de las más funestas y crueles acciones.
Esa fatídica acción viene poniéndose de manifiesto en esta parte del mundo, a partir de 1492, cuando Europa sumida en esa lucha infernal, decidió buscar nuevas tierras, como producto de haber perdido guerras y sus mares ser bloqueados por la intolerancia económica, política y religiosa de entonces.
“Los Piratas del Caribe”, es el mejor reflejo de ese pasado, como los ingleses se valieron de la piratería para despojar a los españoles del botín obtenido en las nuevas tierras conquistadas, lo que convirtió los mares del Caribe en un campo de batalla a muerte entre esos grupos.
Lo narrado en dicha película, no puede ser interpretado como pura ficción, pues son hechos reales, de acuerdo sostienen historiadores. Y es esto lo que explica que la Hispaniola todavía sea invadida por nuevos piratas en pleno siglo XXI, hombres que en busca de fortunas, surcan mares y el espacio aéreo, librando cruentas batallas.
En el siglo XVI, cuando Inglaterra se enteró de las nuevas tierras descubiertas por España, lanzó su Ejército a la caza, para obtener parte de esos territorios, valiéndose de hombres despiadados como Francis Drake. Así inician los ingleses una descarnada lucha a muerte en los mares del Caribe, lo que aún permanece, ahora en su nueva modalidad.
Individuos que para lograr sus objetivos invaden tanto el espacio aéreo como marino con naves cargadas de drogas, pues como diría el Príncipe de Florencia, los fines justifican los medios. Lo que no conocemos a ciencia cierta es, si la lucha contra el comercio de alucinógenos que llevan a cabo grandes naciones, tiene como propósito defender a la humanidad de sus efectos nocivos, o si por el contrario, su guerra tiene como fin impedir que los narcos alcancen tanto poder económico como ellos.
Como se sabe, un reducido grupo maneja el 96% de la riqueza mundial, y es probable que no estén dispuestos a tener rivales en ese campo. La piratería no hubiese tenido el impacto que hoy conocemos, de no haber contado con la santificación del imperio ingles. Como tampoco los carteles tendrían éxito para mover sus embarques de drogas, de no tener como aliados a poderosos de la política y lo militar.
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