(Diciembre 11, 2010) - El despacho de la primera dama de la República Dominicana, doña Margarita Cedeño de Fernández, ha puesto en marcha una campaña destinada a recobrar los valores perdidos en la sociedad.
“Bien por ti”, toma como modelo a un niño que en el baño de la escuela encuentra un objeto olvidado por uno de sus compañeros y se lo devuelve al ver su preocupación por haberlo extraviado.
Pero si la primera entre las dominicanas necesitaba un buen referente, ahí tiene a Juan Hubieres de prototipo para adecentar el quehacer político nacional, que es donde se encuba el virus de lo amoral.
Bien por ti, Juan Hubieres. Con esa actitud nos deja saber que no todo está perdido. Bien por darles una receta de moral a los discípulos de Bosch, que no han tenido el honor de imitarlo.
Él como tú, nunca se echaría a los bolsillos el dinero que con el sudor de su frente no hubiese ganado. En otras oportunidades hemos deplorado tus desaciertos que comete en perjuicio de los pasajeros y por la imprudencia de dejarlos varados cuando te viene en gana.
Pero ante tan noble comportamiento, escogemos el oficio para ennoblecer tu buen proceder, sentando un hermoso precedente ante una nación que se derrumba por la falta de ética, moral y principios en la familia.
La República Dominicana necesita de esos gestos para poner fin a la pérdida de valores que a veces nos hace pensar que el sacrificio de Duarte y los trinitarios de nada bueno ha servido. Bien por ti, ojala y que otros sigan tus pasos.
Si en verdad buscamos una sociedad en valores, tu debe ser el punto de referencia para el despacho de la primera dama y cualquier institución que sienta la preocupación del derrotero moral y social que lleva nuestro país.
Bien por darle una galleta sin mano a los corruptos que ven en los cargos públicos la oportunidad de declarar millones de pesos que nunca podrán justificar. Bien por ti, por imitar a los grandes hombres que como el patricio, siempre quisieron dejar sus cuentas claras en su paso por el Estado.
Ese dinero robado por congresistas, muy bien podría ayudar a combatir el cólera, el dengue y reparar escuelas para que los hijos de Monte Plata dejen de recibir docencias en enramadas.
El regalo de $430,250 a 178 legisladores, representa más de 76 millones de desvaluados pesos, que a hospicios de ancianos, orfanatos e instituciones de niños de las calles les caen muy bien.
Esas son las pequeñas cosas que hacen grande a una nación. Los hombres no se juzgan por su comienzo, si no, por su final. Ojala y que tú haya encendido la antorcha de la honra y el pudor en el Congreso Nacional.
Una vez más, bien por ti, por enviar el mensaje de que debemos predicar con hechos, no con palabras que se lleva el viento, si se quiere detener la corrupción oficial.
alexalma0915@gmail.com
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