(Diciembre 02, 2010) R. Dominicana.- Es innegable que las autoridades dominicanas han enfrentado al narcotráfico y el crimen organizado con determinación, logrando desarticular uno de los carteles de drogas más violentos y peligrosos del área, encabezado por el capo boricua, José David Figueroa Agosto y narcos militares dominicanos.
Pero en ese mismo tenor, podríamos parafrasear a Hipólito Mejía “aún nos falta mucho por hacer”, pues la captura de éste, Eddy Brito y comparte, no significa que se haya ganado la guerra contra las drogas en el país y por el contrario, se impone reforzar aún más la vigilancia.
Sobre todo, tomando en cuenta que la República Dominicana nunca dejará de ser un importante puente de tráfico no sólo de drogas, si no, de todo aquello que sea del interés de criollos y extranjeros, por lo que no se puede bajar la guardia, pues otros llegaran como es característico de los carteles.
El primer paso es, reforzar las leyes sobre la materia, para que quienes se dedican a este negocio, lo piensen bien para violar la ley 50-88 sobre drogas en el territorio nacional. Que se preparen fiscales, tribunales, jueces y cárceles especiales para enfrentar este problema.
El segundo paso debe ser, continuar la depuración de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Crear tribunales militares para que los miembros de estas instituciones que se involucren en narcotráfico y el crimen organizado sean juzgados y sancionados por sus leyes internas.
El tercer paso sería, revisar los organismos de seguridad del Estado y que estos oficiales les den seguimiento a funcionarios civiles y militares, que se sospeche estén involucrados en esas acciones criminales.
La misma DNCD todavía tiene manzanas podridas que para bien del combate al narcotráfico tienen que ser extirpadas y eso debe ser trabajo de un organismo de seguridad confiable y capacitado, para evitar que los carteles vuelvan a penetrar a esta institución como en el pasado.
La presencia de estos narcos en las Fuerzas Armadas y la DNCD tiene que mantener ojo avizor al gobierno y los organismos encargados de combatir a este flagelo, ya que, estos grupos no duermen y siempre están listos para enviar el relevo donde caen sus enviados.
También es necesario que se ubique a los pejes gordos que desde posiciones políticas apadrinan a los narcos, pues si se impide que el brazo de la justicia llegue hasta ellos, esa lucha no puede ser efectiva y sólo esperarán que el caso se enfríe un poco para volver a poner al país en zozobra.
Para lograr ganar la guerra y todas las batallas que dé el narcotráfico, es necesario integrar a la sociedad, de lo contrario, esta lucha no podrá dar los resultados esperados, donde se denuncie a los narcos y a sus cómplices, mantenerse bien vigilante para que los carteles no encuentren receptividad en los grupos de poder.
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